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Muro de Honor – Ramon Corona

Militar y político. Ramón Corona Madrigal nació el 18 de octubre de 1837 en el rancho de Puruagua, perteneciente al 4o. Cantón del Estado de Jalisco, cercano al pueblo de Tuxcueca, Jalisco, a la vera sur del lago de Chapala.

Pasó sus primeros años en el pueblo de Tuxcueca, al lado de sus padres don Esteban Corona y doña Dolores Madrigal, donde aprendió las primeras letras.

En el año de 1845, sus padres lo enviaron a Guadalajara a que continuase sus estudios, pero la revolución de 1846 le obligó a regresar a Tuxcueca antes de un año.

Se sabe que trabajó como comerciante y minero antes de unirse al bando liberal durante la Guerra de los Tres Años, habiendo tenido participación en combates y escaramuzas en Jalisco y Nayarit, llegando a ocupar el puesto de Teniente de Infantería en el Batallón «Degollado» en el año de 1857.

Tiempo después, Ramón Corona enfrentó militarmente a Manuel Lozada «El Tigre de Alica» a quien jamás pudo derrotar por completo.

Al producirse la intervención francesa, sin recursos financieros para sostener un cuerpo del ejército, se puso al mando de varios grupos de guerrilleros, destacándose por su valor y pericia en el difícil arte de la guerra.

En Tepic, este célebre soldado liberal y republicano entró en contacto con combatientes sinaloenses del mismo bando el 28 de febrero de 1862, cuando fue comisionado al Cantón de Mascota a batir al rebelde Tovar; para tal efecto integró un contingente de fuerzas militares procedentes de Sinaloa, que el general Plácido Vega había enviado como contribución a la causa.

A fines de junio de 1862, Corona ingresa a territorio sinaloense para entrevistarse con el general Lambert.

En 1863, a raíz de varios conflictos surgidos con el general Plácido Vega aparece publicado en la ciudad de México un pasquín titulado: Ligera reseña de los últimos acontecimientos que han tenido lugar en el Estado de Sinaloa y en el Cantón de Tepic, y refutación a los cargos que formuló el Jefe Ramón Corona al Gobierno de aquel Estado, General Plácido Vega, hoy en Jefe de la Tercera División del Ejército del Centro.

Operando militarmente en Sinaloa, Ramón Corona obtiene el ascenso a General de Brigada el 21 de junio de 1865 y alcanza el grado de General de División el 2 de noviembre de 1866.

En este año, el Benemérito Benito Juárez lo designa General en Jefe del Ejército de Occidente, con el cual inflinge varias derrotas a los imperialistas en las campañas de armas habidas en los territorios de Sinaloa y Nayarit.

Luchando contra los franceses en defensa de la integridad de la República, participa en innumerables acciones de guerra en Sinaloa, entre las que se destacan: la del Espinazo del Diablo, Veranos, Callejones de Barrón, Palos Prietos y Villa Unión. Esta última, fue una encarnizada batalla librada los días 19, 20 y 21 de marzo de 1866, contra fuerzas invasoras integradas por franceses y mexicanos bajo las órdenes del coronel Roig, jefe del 62 de Línea y Comandante Superior de Mazatlán y por el coronel José Mora, antiguo prefecto político del puerto.

Igualmente, después interviene en la ocupación de la ciudad de Guadalajara y asiste al sitio, ocupación y caída de Querétaro, donde el archiduque austriaco Maximiliano de Habsburgo le hizo entrega de su espada al rendirse.

Durante la guerra de intervención, tuvo bajo sus órdenes a varios jefes del bando republicano, entre ellos figuran: Doroteo López, Bonifacio Peña, José María Villanueva, Miguel Brizuelas, Antonio Molina, Juan Bautista Sepúlveda, Antonio Rosales, Domingo Rubí, Pablo Márquez, Miramontes, Anacleto Herrera y Cairo, Coronado, Amado Guadarrama, Ascención Correa, Jorge García Granados y Bibiano Dávalos.

En la época de la Restauración de la República, Ramón Corona continúa en el cargo de Jefe Militar de Jalisco.

El 28 de enero de 1873, enfrenta de nuevo a una tropa de 15 mil hombres bajo el mando del temible Manuel Lozada; esa fue la batalla de La Mojonera, de la que resulta vencedor.

En 1874, el general Ramón Corona fue enviado a Europa donde a lo largo de once años cumple sucesivas misiones diplomáticas como Ministro Plenipotenciario en Portugal y España.

En 1885, en su campaña para convertirse en Gobernador de Jalisco, le es publicada una obra con el título de Apuntes Biográficos del General de División Ramón Corona, escrita por Emilia Beltrán y Puga y publicada en México por el «Diario del Hogar», tipografía literaria.

El Presidente de la República general Porfirio Díaz apoya sus pretensiones de ser Gobernador electo de Jalisco. Toma posesión del cargo el primero de marzo de 1887. Desarrolla varias acciones en favor de la educación pública; expide un nuevo reglamento para la instrucción primaria, aumentando el número de planteles, dotándolos de libros y uniformes para sus alumnos. Otra de sus obras fue la fundación del «Monte de Piedad y Caja de Ahorros» para pobres, con el que combate la usura. Asiste el 15 de mayo de 1888 a la inauguración del ferrocarril México_Guadalajara y abre la primera institución bancaria estable que operó en Jalisco.

Corona fue el primer gobernante que recorrió todos los cantones de Jalisco, acompañado del Procurador de Justicia, de un magistrado, así como de otros funcionarios públicos.

El general Ramón Corona murió como consecuencia de varias puñaladas el 11 de noviembre de 1889 en Guadalajara. Un día antes, cuando caminaba acompañado de su familia con rumbo al teatro Principal, fue atacado por un supuesto demente llamado Primitivo Ron, quien a escasos metros de su víctima se atravesó el corazón con la misma daga, muriendo en el acto.

Sus restos mortales descansan en la Rotonda de los Hombres Ilustres Jaliscienses. Un monumento erigido a su memoria tiene la siguiente inscripción: «Salvó a la sociedad de la invasión de los salvajes de Alica».

El Congreso del Estado de Sinaloa, por Decreto número 59, expedido el 17 de diciembre de 1889 y publicado el 27 del mismo mes y año, dispuso que fuera inscrito con letras de oro en el Salón de Sesiones del H. Congreso, el nombre del General de División Ramón Corona, considerándolo como Benemérito del Estado. Además, se declaró día de duelo el 11 de noviembre, fecha de su fallecimiento.

Calles de Culiacán y Mazatlán llevan el nombre del General de División Ramón Corona.