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Muro de Honor – Gabriel Leyva

Maestro rural, defensor de campesinos y Protomártir de la Revolución Mexicana. Gabriel Leyva Solano nació el 11 de octubre de 1871 en la antigua villa de Sinaloa, actualmente cabecera del municipio del mismo nombre y que en su honor esa ciudad ahora se denomina Sinaloa de Leyva. Fue hijo de Encarnación Leyva y Nicolasa Solano, según consta en el acta número 34 expedida de manera extemporánea por el Juez del Estado Civil de su pueblo natal el 13 de junio de 1873.

Gabriel Leyva realizó sus estudios primarios en la única escuela de primeras letras de esa cabecera distrital. Posteriormente ingresó al magisterio rural desempeñando esa labor educativa en diversos pueblos del norte de Sinaloa y luego en el rancho de los Humayes, municipio de San Ignacio, donde se unió con Anastasia Velázquez, con quien procreó ocho hijos, de los cuales solamente sobrevivieron cuatro, entre ellos el que fuera general de división y Gobernador del Estado de Sinaloa Gabriel Leyva Velázquez

En el desempeño de su función magisterial en varios pueblos del norte de Sinaloa, entre ellos Los Mochis, denunció las arbitrariedades y abusos cometidos por capataces, caciques y jefes políticos en contra de los intereses de indígenas y campesinos sinaloenses. Por tal motivo, las autoridades del gobierno federal y las del gobierno local encabezado por Diego Redo Vega lo vigilaron y acosaron, y posteriormente lo reprimieron en virtud de que Leyva Solano había sido partidario del candidato a gobernador José Ferrel.

En su juventud, Leyva Solano se había dado cuenta que la justicia se administraba en beneficio de quienes podían gratificar a jueces venales, por ello ingresó a la carrera de abogado en el Colegio Civil Rosales, en Culiacán, sin embargo, dejó truncados sus estudios profesionales.

Como pasante de abogado fue escribiente de juzgado, litigante asociado del licenciado Tortolero y después Juez de Primera Instancia en Ocoroni, Sinaloa, donde defendió a los indígenas y continuó denunciando las atrocidades cometidas por el régimen porfirista. Después volvió a ejercer el magisterio.

Se afilió al movimiento maderista pues había conocido y mantenido correspondencia con Francisco I. Madero y con los hermanos Vázquez Gómez, opositores al gobierno de Porfirio Díaz, y al poco tiempo se convirtió en el principal propagador en Sinaloa de la causa maderista.

En 1910, asistió en representación del movimiento maderista en Sinaloa a la Convención Antirreleccionista, reunida en el Tívoli del Eliseo de la ciudad de México.

A su regreso, fue hostigado por la policía rural y sin embargo no se amedrentó y continuó predicando el pensamiento libertario, pero el cerco poco a poco se cerraba en su contra, por lo que huye y reúne a varios simpatizantes y amigos para empuñar las amas el 4 de junio de 1910.

Alentando la rebeldía, recorrieron varias rancherías y el ocho del mismo mes, en Cabrera de Inzunza se enfrentaron y derrotaron a las fuerzas del gobierno porfirista. Leyva herido se refugió en casa de su amigo Guillermo Peña, quien lo atendió, pero luego lo delató. El 10 de junio, fue aprehendido por policías rurales al mando del capitán Ignacio Herrera y Cairo. Tres días después fue excarcelado y conducido rumbo a Cabrera de Inzunza; cerca de ahí, murió asesinado por la «ley fuga». El 13 de junio de 1919, fue la fecha en que culminó la vida de este connotado mártir y su sacrificio fue recordado al triunfo de la lucha revolucionaria, pues el presidente de la República don Francisco I Madero se refirió a él con estas frases: Gabriel Leyva, patriota y gran mártir de la Revolución.

20 años después, precisamente el 22 de agosto de 1930, Gabriel Leyva Solano fue declarado «Protomártir de la Revolución» por la Comisión de Historia de la Secretaría de Guerra y Marina.

Por su parte el revolucionario Juan Sánchez Ascona, elogió al mártir sinaloense con estas palabras: «… figura flanco a flanco y a igual altura que el poblano Aquiles Serdán». Y el coronel Ernesto Higuera sintetizó su sacrificio de la siguiente manera: El primero en la muerte y el primero en la gloria.

Para conmemorar el XXIII aniversario de su muerte, la XXXV Legislatura del Congreso del Estado de Sinaloa expidió el decreto número 81 del 30 de marzo de 1933 y publicado en el Periódico Oficial número 41 del jueves 6 de abril de ese mismo año, mediante el cual se dispuso se grabara con letras de oro en el Salón de Sesiones de la Cámara de Diputados el nombre de Gabriel Leyva, Protomártir sinaloense de la Revolución Mexicana, acordando además se descubriera la inscripción el día 13 de junio de ese año. Por razones que se ignoran no se cumplió con tal disposición en la fecha indicada, pues al poco tiempo se reformó el decreto número 81 mediante el decreto 110 de primero de junio de 1933, posponiéndose por lo tanto la mencionada inscripción.

El 20 de noviembre de 1954, día en que se conmemoró el XLIV aniversario de la Revolución Mexicana acaudillada por don Francisco I. Madero, los restos de Gabriel Leyva Solano fueron exhumados y trasladados desde la antigua villa de Sinaloa a la ciudad de Culiacán, capital del Estado, para ser depositados en la Rotonda de los Hombres Ilustres de Sinaloa. Asistieron a ese homenaje solemne el doctor Rigoberto Aguilar Pico, Gobernador del Estado; el general Gabriel Leyva Velázquez, su hijo, Presidente del Comité Ejecutivo Nacional del Partido Revolucionario Institucional; el diputado Gustavo D. Cañedo, líder de la XLI Legislatura del Estado del Estado de Sinaloa, así como prominentes figuras del ámbito político nacional y numerosos sinaloenses provenientes de todas las clases sociales.

Por su parte, dos años después, la XLII Legislatura del Congreso del Estado de Sinaloa, declaró día de luto el 13 de junio, aniversario de la muerte de Gabriel Leyva, mediante decreto número 38, expedido el 26 de diciembre de 1956.

Además, en su honor varias escuelas, plazas y calles de ciudades de Sinaloa llevan su nombre así como una colonia urbana de la ciudad de Culiacán.

En conmemoración del 50 aniversario de su sacrificio, la XLIII Legislatura celebró una sesión solemne el día 13 de junio de 1960, en el lugar que ocupa la Rotonda de los Hombres Ilustres de Sinaloa, declarándolo Recinto Oficial del H. Congreso del Estado, poniendo además su nombre en letras doradas en el Muro de Honor del Palacio Legislativo.