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Muro de Honor – Centenario de la Fuérza Aérea Mexicana

La Fuerza Aérea Mexicana es una de las dos Fuerzas Armadas que integran la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), cuya misión es defender la integridad, la independencia y la soberanía de la nación; garantizar la seguridad interior; auxiliar a la población civil en casos de necesidades públicas; realizar acciones cívicas y obras sociales que tiendan al progreso del país; y en caso de desastre prestar ayuda para el mantenimiento del orden, auxilio de las personas y sus bienes y la reconstrucción de las zonas afectadas.

A lo largo de la historia, la fuerza Aérea Mexicana ha tenido un papel estratégico participando en misiones de combate y de observación para la pacificación del país. Desde su origen, ha sido su labor ejercer y mantener el dominio del espacio aéreo para defender la soberanía nacional y el orden constitucional.

En 1906 el entonces presidente Porfirio Díaz mostró interés en la aviación militar y en el empleo de globos como elementos de seguridad y defensa. En 1912, tropas Huertistas utilizaron dos aeronaves Blériot XI, como medio de transporte de algunos oficiales. En 1913, cuando el entonces gobernador de Coahuila, Venustiano Carranza, formó el Ejército Constitucionalista, fue influenciado por oficiales, para que utilizara aviones, como medio de combate.

El 14 de abril de 1914 se efectuó el primer combate aeronaval en la historia, cuando el piloto Gustavo Salinas, conduciendo el avión “Sonora”, lanzó bombas sobre el buque Huertista “Guerrero”, cerca del puerto de Topolobampo, Sinaloa, obligando al enemigo a regresar a mar abierto, lo que permitió que las tropas de Carranza tomaran el puerto y el buque “Tampico”, para utilizarlo contra los Huertistas. Hoy se conoce a ese enfrentamiento, como la “Batalla de Topolobampo”.

En enero de 1915, funcionarios del gobierno de Don Venustiano Carranza, reorganizaron un grupo de pilotos y aeronaves y se formó la “Flotilla Aérea del Ejército Constitucionalista”, realizando el primer combate el día 5 en la ciudad de Puebla, contra los zapatistas, bombardeando el Fuerte de Loreto y causando varias bajas.

El 5 de febrero de 1915, derivado de los resultados exitosos y estratégicos del uso de aviones como medio de combate, en cooperación con las fuerzas terrestres, el entonces Jefe del Ejército Constitucionalista, Venustiano Carranza, expidió en Veracruz el decreto que creó el Arma de Aviación Militar.

Tiempo después, el 10 de febrero de 1944, el gobierno mexicano decretó la reforma que otorgó al Arma de Aviación Militar el carácter constitucional de las Fuerzas Armadas, modificando su nombre al de Fuerza Aérea Mexicana. Cabe destacar que fue hasta 1922 que se instituyó el 10 de febrero como el día de la Fuerza Aérea Mexicana, en conmemoración del Decreto por el cual la aviación militar adquirió el carácter de fuerza armada.

Es así que la Fuerza Aérea Mexicana se ha convertido en una institución fundamental de nuestras fuerzas armadas junto con el Ejército y la Marina Armada de México. Son instituciones públicas con un gran nivel de reconocimiento y respeto social, tienen como objetivo defender la integridad, independencia y soberanía nacional, garantizar la seguridad interior, realizar acciones cívicas y obras sociales que tiendan al progreso del país y, en casos de desastre, prestar ayuda para el mantenimiento del orden, auxilio de las personas, sus bienes y la reconstrucción de las zonas afectadas.

La Fuerza Aérea custodia permanentemente la integridad del Estado Mexicano, ha asumido un rol ejemplar en las operaciones de intercepción de aeronaves en vuelos ilícitos; reconocimientos aéreos; en la campaña permanente contra el narcotráfico; destrucción de plantíos ilícitos; localización y destrucción de laboratorios clandestinos; aseguramiento de armas y municiones de vehículos terrestres, aéreos y marítimos; y, en operaciones para reducir la violencia en nuestro país; para ello dispone de una flota aérea militar constituida por aeronaves de combate, de reconocimiento y de transporte.

En este mismo espíritu solidario y de patriotismo, la Fuerza Aérea se ha venido consolidando como una fuerza de paz, junto con el Ejército y la Marina operan el Plan DN3, una de las misiones más apreciadas por los mexicanos. Se aprovecha el entrenamiento, organización y despliegue de estas instituciones para apoyar a la población ante diversos fenómenos naturales que azotan tanto en la República Mexicana como en otros países.

En mayo de 1942, durante la II Guerra Mundial embarcaciones mexicanas que abastecían petróleo a los Estados Unidos fueron atacadas por submarinos alemanes, en aguas del Golfo de México, por lo que el Presidente Manuel Ávila Camacho declaró la guerra a Alemania, Japón e Italia.

En julio de 1944, se envió un grupo integrado por 233 personas a capacitarse a los Estados Unidos llamado Escuadrón de Pelea 201, que integró la Fuerza Aérea Expedicionaria Mexicana (FAEM), misma que en febrero de 1945 se embarcó rumbo a Manila, Filipinas. Esta unidad acumuló más de 280 horas de vuelo, en 59 misiones de apoyo a las tropas de tierra, bombardeando y ametrallando las posiciones japonesas y contribuyendo a la derrota del enemigo.

El emblema principal de la Fuerza Aérea Mexicana y la escarapela en sus aeronaves, está conformado por tres triángulos equiláteros invertidos, concéntricos y con los colores rojo, blanco y verde, del exterior al centro, se exhibe en ambos lados del fuselaje de las aeronaves mexicanas, excepto en algunos de los aviones del Hangar Presidencial. Otro distintivo de las aeronaves de la Fuerza Aérea Mexicana, consiste en tres rayas verticales, verde, blanco y rojo, en el timón de dirección. En algunos aviones de vigilancia, se suprimen las rayas del timón, y la escarapela se pinta en tres tonos de gris. Dicho emblema también conocido como “Triángulo FAM”, se emplea, además, en los diseños de las rodelas que llevan las tripulaciones en su overol y su ropa de vuelo, así como en los diseños de los escudos, de los planteles de educación militar.

La Fuerza Aérea Mexicana a través de un largo proceso histórico social ha logrado consolidarse como una institución de aprecio social, de historia, de tradición y de identidad nacional para los mexicanos. Realizando un papel cada vez más comprometido con la seguridad y Defensa Nacional por el progreso y bienestar del país.

Por ello, en el marco de la celebración del Centenario de la Fuerza Aérea Mexicana, la LXI Legislatura en sesión pública celebrada el 7 de octubre de 2015, aprobó por unanimidad inscribir en letras doradas en el Muro de Honor del Salón de Sesiones del Congreso la divisa “2015, Centenario de la Fuerza Aérea Mexicana” como un signo de reconocimiento, homenaje y gratitud de los sinaloenses por los servicios prestados a la Nación.