Ir a Contenido Principal

Muro de Honor – Candido Avilés Inzunza

Revolucionario, político, escritor y diputado constituyente en 1916-1917. Cándido Avilés Inzunza nació en la ciudad de Culiacán, Rosales, Sinaloa, el 15 de abril de 1881. Sus padres fueron Víctor A. Avilés y doña María de Jesús Inzunza.

Cursó hasta el tercer año de secundaria en el Colegio Civil Rosales, actual Universidad Autónoma de Sinaloa, abandonando los estudios por urgencias pecuniarias y dedicándose al comercio en Mocorito.

Se incorporó al movimiento revolucionario de Francisco I. Madero en 1910, formando la Primera Guerrilla Montada de Angostura, Sinaloa, la cual integró con un grupo de amigos y compañeros que coincidían en los ideales sustentados por Madero. Al mando de la guerrilla y en unión a otras fuerzas rebeldes opositoras al porfirismo participó en la toma de la plaza de Culiacán defendida por el general Higinio Aguilar y el coronel Morelos en mayo de 1911.

Una vez finalizado este período de la Revolución Mexicana con el triunfo maderista, Cándido Avilés fue designado prefecto del distrito político de Mocorito en 1912.

A raíz de la zozobra y actos violentos que provocaron las gavillas integradas por antiguos soldados federales, el mayor Cándido Avilés las combatió con éxito desintegrando la banda de forajidos y salteadores de caminos llamada El Descarnado. Habiéndose separado del cargo de prefecto en ese año de 1912, con el fin de figurar como diputado al Congreso del Estado de Sinaloa. Sin embargo, al poco tiempo solicitó licencia al congreso local al ser designado por el gobernador del Estado prefecto en Mazatlán.

Como resultado de los eventos conocidos como la Decena Trágica, en febrero de 1913, cuando los soldados golpistas encabezados por Victoriano Huerta derrocaron y asesinaron al presidente Francisco I. Madero y a Pino Suárez, en Sinaloa fueron aprehendidos por fuerzas militares aliadas al usurpador Huerta el gobernador Riveros, Cándido Avilés, a la sazón prefecto de Mazatlán, el prefecto del distrito del Rosario, el secretario del ayuntamiento de Mazatlán, Andrés Magallón, y el recaudador de rentas del Estado Antonio Espinoza de los Monteros, siendo todos ellos enviados al puerto de Manzanillo, Colima en marzo de 1913, a bordo del vapor Guerrero, para ser confinados finalmente en el cuartel de San Pedro y San Pablo de la ciudad de México.

En 1914, los cinco confinados se fugaron de la ciudad de México, la cual habían tenido como cárcel. Cándido Avilés trabajó como agente aduanal en Nogales, Sonora, antes de unirse al cuerpo del Ejército Constitucionalista del Noroeste, habiendo participado en el sitio y toma del puerto de Mazatlán en agosto de ese año, teniendo el nombramiento de Capitán Primero Ayudante del Primer Batallón de Sinaloa.

Posteriormente, Avilés fue nombrado tesorero de la Aduana Marítima de Mazatlán y luego presidente municipal del mismo puerto, pero sin tener funciones ejecutivas.

En el año de 1915, el Presidente Venustiano Carranza lo designó Administrador Principal del Timbre.

Por su condición de revolucionario, convicción sincera y cualidades políticas fue electo diputado por Sinaloa al Congreso Constituyente de Querétaro, el cual sesionó en los años de 1916 y 1917, mismo que aprobó la nueva Constitución General de la República Mexicana y donde don Cándido Avilés tuvo intervenciones destacadas en los debates en torno a los Artículos 56 y 115, referentes a la integración del Senado y al régimen de los Estados de la Federación, respectivamente. Destacándose en el debate sucedido en la tribuna del Congreso Constituyente la tarde del miércoles 24 de enero de 1917, cuya sesión giró alrededor del tema de la regulación de la Hacienda Municipal, punto que fuera recogido en la fracción II del Artículo 115 del proyecto de Constitución Política de la República, logrando en unión de los constituyentes Heriberto Jara, Esteban Baca Calderón, Hilario Medina y Manuel Rodríguez González, fincar las bases de la autonomía municipal.

Durante la presidencia de la República del general Álvaro Obregón, regresó a desempeñar el cargo de administrador del timbre en Mazatlán.

En 1922, fue candidato triunfador a diputado al Congreso de la Unión por el segundo distrito electoral, que comprendía Mazatlán y Cosalá.

En 1925, resultó electo regidor del municipio de Mazatlán y después se le nombró tesorero de ese municipio.

En 1928, fue designado recaudador de rentas en Cosalá. De 1929 a 1932, ocupó el cargo de subtesorero contador de la Tesorería General del Estado de Sinaloa.

En 1933, Cándido Avilés recibió de la Secretaría de Gobernación el nombramiento de director de la colonia penal de las Islas Marías.

En 1936, fue designado visitador de Hacienda y después recaudador de rentas en Mazatlán, hasta el año de 1937. Desde ese año hasta su muerte se dedicó a la agricultura, actividad que desarrolló en los campos cercanos a la ciudad de Culiacán.

En 1944, se le concedió una pensión vitalicia de trescientos pesos mensuales, al igual que a Emiliano C. García, y al licenciado Andrés Magallón, en mérito de los eminentes servicios prestados a la Nación, como Diputados que representaron al Estado de Sinaloa, en el Congreso Constituyente reunido en Querétaro en 1916_1917, según decreto número 560, publicado en el Periódico Oficial El Estado de Sinaloa, número 93, de 10 de agosto de 1944.

A los 98 años de edad, fue galardonado con el Collar Hidalgo por el presidente de la República licenciado José López Portillo.

Don Cándido Avilés murió de un paro cardíaco en la ciudad de México el 4 de julio de 1980. De un total de 218 legisladores constituyentes de 1916-1917, fue el penúltimo de ellos en fallecer, pues el último fue don Jesús Romero Flores, quien murió a los 104 años de edad.

En sesión del Honorable Congreso del Estado de Sinaloa, celebrada el martes 8 de febrero de 1983, se acordó inscribir con letras de oro sobre el Muro de Honor el nombre de Cándido Avilés Inzunza, mediante decreto número 266 aprobado por unanimidad por la Qincuagésima Legislatura, mismo que fue publicado en el Periódico Oficial El Estado de Sinaloa, número 18 de 11 de febrero de 1983.