The best way to stay healthy and fit is following a balanced diet plan and a proper exercise regime. You can also get the looks and likes of Preteen Models Portfolio.

 

franciso iriarte

francisco iriarte

Empresario minero, liberal moderado y gobernador de los estados Interno de Occidente y de Sinaloa, además considerado por el historiador Antonio Nakayama el Padre del Estado de Sinaloa.
Francisco Iriarte Conde nació en el antiguo Real de Minas de Cosalá, actualmente ciudad de Cosalá, Sinaloa, el 6 de septiembre de 1790. Fueron sus padres don Francisco Basilio Iriarte y doña Jacinta Conde.
Fue propietario de la mina de oro de Nuestra Señora de Guadalupe de los Reyes, ubicada en la serranía del actual municipio de Cosalá. La mina la había heredado de su padre, quien a su vez la había adquirido en 1801.
El coronel Bourne, viajero inglés que visitó Cosalá en 1826, describe a Francisco Iriarte como una persona excéntrica "...que en lugar de trabajar la mina permite que en ocasiones se quede ociosa por cinco o seis meses, y cuando la trabaja nunca saca más de cuatro arrobas (cien libras) de oro por semana. Se dice que tiene más de dos millones de dólares en oro y plata en su casa, pero esto es imposible de comprobar, dado el carácter del hombre. Vive frugalmente y casi nunca sale; tiene tres hijos y una hija, a los que nunca pierde de vista, y, no obstante su enorme riqueza, sus hijos cuidan de una tienda en Cosalá. Se dice que en 1825 unos extranjeros ofrecieron a don Francisco Iriarte un millón de pesos por permitirles trabajar su mina por dos años, pero que se negó alegando que no quería dinero, y que si lo quisiera, él mismo podría sacar el millón. "Por su parte, Henry George Ward, encargado de negocios de la monarquía inglesa en México durante los años de 1825, 1826 y parte de 1827, autor de la obra México en 1827, además de recoger la crónica de viaje del coronel Bourne amplía la descripción sobre Iriarte afirmando que éste era pariente del presidente Guadalupe Victoria [nacido en el pueblo de Tamazula del actual estado de Durango] y que su mina, que no está inundada de agua, es célebre pues "contiene una veta de oro de apreciable anchura y su producción se podría aumentar a diez veces la cantidad actual; pero el propietario, hombre de hábitos muy peculiares, frecuentemente se niega a trabajar la mina durante nueve meses seguidos y, cuando se ve obligado a emplear trabajadores en ella para evitar la pérdida de su título exponiéndose a que la mina sea denunciada desde algún otro punto nunca permite que se extraigan más de cuatro arrobas de oro (100 libras) a la semana.
La idea de un hombre que posee incalculables riquezas, pero que se niega a usar los tesoros a su alcance, parecerá increíble en Europa; pero Iriarte realmente desconoce el valor del dinero. A pesar de tener en su casa [en Cosalá] por lo menos un millón de dólares en oro y plata, vive en una habitación cuyo mobiliario lo forman pieles de búfalo, junto con mesas de madera, y sillas tan pesadas que se requieren dos o tres hombres para llevarlas de un lado a otro del cuarto. Sus hijos, a quienes nunca permite abandonar el pueblo, están obligados a atender una pequeña tienda al menudeo en Cosalá; y deja que su hija, que es bonita, crezca en la ociosidad y sin educación. Sus propios hábitos son sobrios y sus nociones religiosas demasiado estrictas. Le disgustan las alusiones a su riqueza, y considera cualquier pregunta sobre su mina casi como una ofensa personal. A todas las propuestas que se le han hecho para que ceda los derechos de trabajarla, aún por tiempo limitado, ha dado constantemente la misma respuesta: que no quiere dinero, y que si lo quisiera, bien saben aquellos que le ofrecen los términos más liberales que podría sacar de su mina el doble de cualquier cantidad que le pudieran dar, en menor tiempo del que ellos necesitarían para juntar el dinero.
En estas circunstancias, muy poco se puede esperar de la mina de Guadalupe en tanto no muera su excéntrico propietario; pero, si se ha de dar fe a las opiniones unánimes de los más familiarizados con Cosalá, su riqueza no tiene paralelo; y en alguna época futura los tres hijos de Iriarte deberán asombrar al mundo con la inmensidad de sus recursos."
Sobre lo anterior, Antonio Nakayama sostuvo que la circunstancia de que la hija nunca se apartaba de su vista, indica que Francisco Iriarte era celoso, lo que se justificaba por ser ella su única hija, lo cual quedó evidenciado cuando la muchacha, de nombre María de la Luz, contrajo matrimonio en 1828 con un inglés llamado Ventura Arthur Short [al parecer vecino del Rosario], lo cual causó un gran disgusto a su padre, que incluso éste trató de nulificar el matrimonio aunque sus esfuerzos fueron en vano. Se ignoran mayores detalles acerca de este asunto familiar. Nakayama sugiere que "sería el resentimiento que le dejó la conducta de la hija; tal vez sería la disparidad de religiones ya que Short profesaba el anglicanismo; o bien pudo ser que no deseara que la joven se casara con extranjero. En el peor de los casos, es posible que haya pensado que sus riquezas irían a parar a mano de su yerno."
La carrera política de Iriarte la inició al resultar electo vocal de la diputación provincial de Sinaloa y presidente de la misma al momento de su instalación en 1823, cargo que ocupó hasta el mes de junio de 1824. Después tuvo el mando político de la provincia de junio al 12 de septiembre de 1824.
Francisco Iriarte fundó en Culiacán la primera logia masónica del rito escocés en el Estado de Occidente. Dejó la jefatura política al instalarse el Congreso Constituyente del Estado de Occidente. Fue electo vicegobernador del mismo, encargándose del gobierno el 7 octubre de 1824, por ausencia del titular, y permaneció en funciones hasta el 27 de abril de 1825. De nuevo, fue designado gobernador del Estado de Occidente a partir del 25 de noviembre de 1826.
Fue en ese período, cuando se enfrentó al grupo político formado por las logias yorkinas que encabezaba el sonorense Juan Miguel Riesgo. Asimismo, se opuso al traslado de la capital del Estado de Occidente [que se encontraba en Cosalá], primero a Culiacán y posteriormente a Álamos, ejerciendo presión para que no se ejecutara el decreto expedido por el Congreso del Estado. Pero, finalmente la legislatura del Estado de Occidente se impuso con el apoyo militar del comandante general encargado de la plaza Mariano Paredes de Arrillaga, cesando a Iriarte en el ejercicio del Poder Ejecutivo el 29 de noviembre de 1827, día en que fue depuesto por el Congreso del Estado. Sin embargo, Iriarte apeló ante la Suprema Corte de Justicia y esta instancia superior lo absolvió de los cargos en su contra, por lo que el Congreso del Estado de Occidente expidió un nuevo decreto declarándolo inhabilitado para ejercer los cargos de gobernador y vicegobernador del Estado, acuerdo fechado el 20 de diciembre de 1828. Meses más tarde, el Congreso General, ante el cual Iriarte planteó el conflicto, resolvió el 9 de marzo de 1829 en los siguientes términos:
El decreto de 20 de diciembre de 1828 expedido por la legislatura del Estado de Occidente declarando inhábil a don Francisco Iriarte para obtener los empleos de Gobernador y Vicegobernador, es contrario al Artículo 157 de la Constitución General.
Francisco Iriarte volvió a ocupar el cargo de gobernador del Estado a partir del 19 de octubre de 1829 y lo desempeñó hasta que culminó su período constitucional de cuatro años. Así, de manera pacífica y normal entregó el gobierno el primero de abril de 1830.
Cabe agregar que a Francisco Iriarte le tocó en suerte vivir el proceso de la separación de Sonora y Sinaloa en dos estados libres e independientes. Cuando en 1831 se erigió el estado de Sinaloa, dos grupos de poder estaban en condiciones de contender por el control sobre el gobierno local; el de Cosalá, formado por la familia Iriarte, y el de Culiacán, aglutinado alrededor de la familia De La Vega. Finalmente, los cosalteños lograron la gubernatura, mas no por mucho tiempo, debido a que sufrieron serios reveses como la muerte de quien era su cabeza y la decadencia de la producción minera que consistía su principal apoyo económico.
Francisco Iriarte, gobernador electo del Estado de Sinaloa, al parecer tomó posesión de dicho cargo el 28 de mayo de 1831; sin embargo, hay autores que afirman que nunca llegó a tomar posesión del gobierno por haber solicitado licencia al Congreso del Estado por motivos de salud, el 18 de junio de 1831, trasladándose posteriormente a la ciudad de México donde falleció el 17 de septiembre de 1832.
Se sabe que después de su muerte se generó un conflicto judicial entre sus herederos, el cual no se resolvió en los tribunales judiciales dado los intereses encontrados, viéndose el gobierno federal en la necesidad de intervenir la mina en 1838.
A don Francisco de Iriarte se le califica por haber sido un hombre tenaz en sus decisiones y en sus luchas personales. Su pugna con la legislatura le llevó varios años, en los que en la mayor parte se vio humillado. Sin embargo, su voluntad de vencer y su fe en la causa que representaba le llevaron finalmente al triunfo.
Por estos motivos el Honorable Congreso del Estado de Sinaloa declaró Benemérito del Estado a Francisco Iriarte Conde y ordenó se inscribiera su nombre con letras en el Salón de Sesiones del Palacio Legislativo, según decreto número 338, publicado en el periódico oficial «El Estado de Sinaloa», número 108, del 20 de septiembre de 1962.

 
Hoy1027
Ayer912
Semana7614
Mes19505
Total354280

Visitor IP : 50.19.33.5 Visitor Info : Unknown - Unknown Domingo, 20 Abril 2014 22:31

Visitantes

Guests : 618 guests online Members : No members online
Powered by CoalaWeb